Los datos de participación y volumen de negocio generados en FITUR confirman la evidencia de estas 12 tendencias de turismo internacional que marcarán las líneas de actuación de 2020 en el sector turístico.

1.- Viajes pedagógicos y aprendizaje vivencial

La compañía de reservas Booking lo anunciaba en su informe de 2019 y este año se mantiene la tendencia de turistas que relacionan los viajes con enseñanzas de vida. Estos consumidores dan a las salidas un componente educativo de gran valor y prefieren empaparse de la cultura local de los lugares que visitan o integrarse en un colectivo profesional autóctono.

Además, los viajes también se han convertido en una motivación para conocer territorios inexplorados o realizar actividades relacionadas con voluntariado. Con este fin existe un fuerte componente emocional que se mantiene en las fases de planificación y organización de una aventura que va más allá del hecho de conocer un nuevo lugar.

2.- Atracción de los Influencers

La empresa de influencer marketing SamyRoad ha elaborado un listado con los 8 influencers de turismo responsable (instagrammers) que destacan porque promueven viajes que respetan la cultura local, minimizan el impacto y respetan la cultura local. Todos ellos son un referente para las nuevas generaciones de viajeros que aspiran a redefinir las formas de viajar.

A nivel internacional, destaca la labor de Jules and Christine (@dontforget2move – 80.3K seguidores), una pareja de jóvenes viajeros expertos en turismo ético y sostenible que comparten imágenes espectaculares. También existen las cuentas de los travel bloggers Katie & Ben (@twowanderingsoles – 18.5 k seguidores), unos buscadores de aventuras que llevan 5 años viajando por el mundo de forma sostenible. A continuación, Elli & Ravi apuestan por el Conscious Travel (@soultravelblog – 12.4K seguidores) y contribuyen con el respeto al planeta a través de sus guías sostenibles y sus viajes con alma. Para finalizar, mencionar el trabajo de Misty Foster (@greensuitcasetravel – 15.6K seguidores), una diseñadora de viajes que aporta su granito de arena para visibilizar la concienciación.

En España, Javier Godinez (@vivirparaviajar – 10.7K seguidores), un informático de Torremolinos, ha creado una plataforma para crear iniciativas de viajes solidarios a escala individual.

3.- La experiencia del cliente

Especialista en plantear estrategias de negocio y experiencias de cliente, el blog de Esteban Kolsky Thinkhar publica que el 91% de los clientes insatisfechos sencillamente se van, no se quejan (sólo 1 de cada 26 clientes lo hace). Además, detalla que el 55% de los consumidores están dispuestos a pagar más si tienen una buena experiencia. De los datos de esta encuesta se obtienen interesantes conclusiones para las empresas que tienen que ver con analizar, conocer e informar al cliente para fidelizarlo. Para ello, conceptos como feedback customer experience son sinónimo de éxito en los negocios turísticos que sepan utilizarlo. (Fuente: Customer Focus)

Kolsky aconseja que las organizaciones se centren en este objetivo: desarrollar una infraestructura idónea (adaptable, flexible e inteligente) para que los clientes elijan libremente. También habla de personalizar y optimizar la experiencia en cada interacción y en función de las necesidades de cada público. En definitiva, se trata de ser capaces de trasladar las aspiraciones y necesidades del público en una idónea gestión del servicio al cliente. Aquí juegan un papel fundamental las interacciones en redes sociales.

4.- Viajes cortos y City Breaks

También de Booking es esta tendencia que humaniza la información viajes por iniciativas más personalizadas y proyectos nicho dirigidos específicamente a un público acotado del que cada día se tiene más información.

La digitalización ha permitido segmentar al cliente y la industria turística ha cambiado, los guías han variado sus formas de trabajar para acercarse más al entorno local y las empresas y destinos ajustan su oferta para que sea más atractiva al público objetivo. Por ello, se mantiene como tendencia en alza la iniciativa ‘City Breaks’ para las escapadas de fines de semana.

5.- Experiencias extremas y adrenalina

La adrenalina es una sustancia que segrega el cuerpo de forma natural en caso de alerta o situación placentera. Esta reacción química es la base de las actividades de alto riesgo que se practican cada día más por un mayor número de personas. Paracaidismo, Bungee Jumping, rapel, parepente, rafting o salto base tienen también su público y, por tanto, su mercado potencial.

Este tipo de propuesta es la preferida de los viajeros más valientes y aficionados a los deportes de alto riesgo. Algunas de las actividades aquí incluidas son el puenting, las inmersiones con tiburones vivos o cocodrilos y el paracaidismo. También ganan posiciones la práctica de snowboard, surfear en olas kilométricas o practicar motocross. Además, y por si el senderismo o el montañismo se quedan cortos, existen opciones de alto impacto como la escalada por acantilados vertiginosos o el alpinismo.

6.- Opciones single para los más solitarios

Los viajes para singles están concebidos para gente, con o sin pareja, interesada en realizar un viaje en solitario. Los nuevos modelos de familia han proliferado cambios en la demanda del sector turístico, en el que ha aparecido el perfil del turista solitario que prefiere viajar sólo. Este tipo de cliente apuesta por las propuestas multiactividad que combinen el aprendizaje con la práctica deportiva o el turismo gastronómico. Además, su poder adquisitivo medio alto lo convierte en un reclamo para los negocios interesados en captar leads.

Relacionado con el turismo más individual es el Co-living, una nueva modalidad de alojamiento turístico nacida en Sillicon Valley que se sitúa a medio camino entre un Airbnb y un hostel. La iniciativa se basa en alquilar una habitación y compartir espacios comunes para la convivencia a cambio de una contraprestación económica por debajo del precio de mercado.

7.- El turismo gastronómico escala posiciones

El 71% de los viajeros globales considera importante consumir productos de la zona durante sus vacaciones (Fuente: Hosteltur). Este dato ilustra a la perfección la importancia que tienen las preferencias gastronómicas en la elección de destinos turísticos entre los viajeros. La gastronomía está relacionada con la cultura y la forma de vida de una localidad y es una experiencia para los viajeros que la visitan.

Esta tendencia en alza del turismo gastronómico es una oportunidad idónea para los destinos que deben fomentar la innovación, las buenas prácticas y la profesionalidad de sus actores. En este sentido, es preciso trabajar al máximo y optimizar las relaciones entre el personal de servicio y el cliente. Por ello, la oferta formativa de Ostelea es una excelente opción para satisfacer esta necesidad creciente de profesionales formados y con talento.

8.- Humanización de la tecnología

El turista de 2020 está conectado a internet la mayor parte del tiempo, vive en un entorno 5G y comienza a relacionarse con el ‘Internet de las Cosas’ (IoT). El smartphone se ha convertido en un gadget inseparable en su día a día y gracias a él, el viajero consulta información para planear sus vacaciones, comprar billetes de avión o gestionar reservas en un restaurante. Por ello, los avances en Inteligencia Artificial y Machine Learning son una oportunidad de oro para el sector turístico. Conocer los datos y generar recomendaciones, utilizar asistentes virtuales y aplicar el IoT para establecer conexiones entre espacios turísticos y prestadores de servicios son el punto de partida de un universo enmarcado en la economía colaborativa y la digitalización.

Partiendo de esta base tecnológica, el papel de los profesionales del turismo es fundamental para humanizar el trato con el cliente y ofrecer un servicio de calidad. En definitiva, para aportar valor, desarrollar las soft skills y crecer profesionalmente.

9.- Nuevas generaciones con nuevas necesidades

Portugal

Los Baby Boomers, la Generación X, los Millennials y la Generación Z son algunos de los grupos de población diferenciados por edad. Este año, los Millennials supondrán el 50% de todo el gasto turístico mundial (Fuente: aprendedeturismo.org). Además, la influencia de esta generación es tal que está favoreciendo el crecimiento del bleisure: la combinación de turismo y ocio en ciudades top para el sector MICE como Madrid y Barcelona.

Estos millennials hablan un lenguaje propio, son nativos digitales, prefieren estar conectados 24/7 y les gusta compartir sus experiencias en redes sociales. Además, muestran un gran interés por la gastronomía o la salud y buscan información sobre proveedores antes de organizar sus vacaciones. También prefieren recorrer el mundo para alejarse de la rutina, conocer nuevas culturas y reducir su estrés. Les gusta la comodidad y toman decisiones basadas en precio, utilizan apps turísticas y propician el contacto con la población local para conocer mejor la cultura del destino. Su experiencia, por tanto, es más emocional, ecológica y RSC.

10.- Turistificación NO gracias

La saturación turística está en boca de todos y sigue siendo un problema en ciudades como Barcelona, Palma de Mallorca, Berlín o Venecia. El Director del Máster en Destinos Turísticos Sostenibles y Planificación Turística Territorial, Claudio Milano, trabaja para analizar el Overtourism como fenómeno relacionado con la turismofobia. Los estudios vinculan la capacidad de carga de los destinos y la victimización de la población local con las malas políticas turísticas y su influencia en el detrimento de la calidad de vida de la población local.

La privatización y la congestión del espacio público, el creciente aumento del turismo de cruceros, el aumento de los precios de la vivienda y el desequilibrio entre el numero de turistas y residentes son sólo algunas de sus causas. En este marco existe un rayo de esperanza: los viajeros que buscan destinos menos masificados y se integran en el concepto LikeaLocal. Los docentes de Ostelea califican de tendencia “la experiencia turística de lo local” para los turistas que desean entrar en contacto directo con el destino conociendo o consumiendo productos y servicios de la zona.

11.- Desconexión y sostenibilidad

El Slow Travel es una tendencia de turismo internacional que gana posiciones en 2020. Este término significa literalmente trabajar de una forma más lenta. En realidad se trata de priorizar los objetivos de un viaje y poner en primer lugar las experiencias, alejarse de las rutas utilizadas en el turismo de masas y colocar la calidad por delante de la cantidad: disfrutar del viaje en sí, del camino y no del punto de destino. Para ello, este perfil de viajero es espontáneo, se desconecta y relaciona con la gente autóctona, se aloja en sus casas y participa en sus actividades.

Otra forma de entender el turismo de tendencia es la corriente sobre la sostenibilidad y el respeto al planeta. El concepto ha llegado para quedarse y no es sólo una inspiración para los turistas, también lo es para los proveedores y los destinos turísticos. Relacionados con esta palabra surgen temáticas como concienciación en igualdad, género, gestión de residuos, minimización del impacto medioambiental, control de desechos y energías renovables.

12.- Nuevos servicios añadidos

Cadenas hoteleras y proveedores de servicios trabajan para desarrollar una propuesta diferencial y llevar la innovación a sus establecimientos. El objetivo es convertirse en referentes de su sector, captar nuevos clientes y fidelizar. Para satisfacer las necesidades de los nuevos perfiles de turistas utilizan los avances tecnológicos para aplicarlos en sus estrategias de marketing y prestación de servicios. Algunos de ellos son el uso de apps, acceder a los servicios del hotel a través de la tecnología (desde el móvil por ejemplo), recurrir a los robots para automatizar servicios de habitaciones o utilizar vehículos autónomos para el transporte.